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miércoles, 7 de julio de 2010

I Only Dream 'Cos I'm Alive...(8)

Desde que tengo uso de razón -pues considero que jamás he madurado lo suficiente- mi vida ha girado en torno a la superstición, la "suerte", el karma y también creo firmemente en los sueños.


No solamente me refiero a soñar con un futuro exitoso lleno de lujos y hedonismo, sino también al significado que tienen esas locas imágenes generadas por nuestro subconsciente cuando nos encontramos en reposo. Es por ello que desde un tiempo para acá he decidido tomarme el tiempo de capturar aquellas situaciones extrañas cuando soy capaz de recordar a detalle al día siguiente -no siempre pasa, es rara la vez-.

-Además de que no tenía idea de que diablos escribir en una entrada de mi blog, hace mucho tiempo que no había tenido inspiración porque me ganaba la weba.-

Este es un sueño que tuve exactamente el 30 de mayo del 2010, hace poco menos de dos meses...



Un viaje de asuntos profesionales me transporta a la ciudad de Guadalajara, Jalisco. Allá estaba esperándome mi buen amigo Jaime en una matriz de la empresa donde él labora. Al parecer en este sueño ya era Enero-Junio del 2011. Luego de haber enviado mi solicitud de residencia, currículum vitae, etc fui inmediatamente a presentarme a lo que la persona encargada de las oficinas me dice: “espere unos días, nosotros le llamamos”-supongo yo que mi frondosa cabellera despeinada, mi rostro modorro y de crudo y mis dos perforaciones han tenido algo de culpa-.

Entonces Jaime y yo nos retiramos algo desilusionados pensando que de verdad me mandarán llamar luego aunque me tenga que cortar la greña. De repente aparezco en la cubierta de un barco, un crucero con pinta de trasatlántico donde curiosamente yo no hice ningún tipo de reservación y al revisar mis bolsillos no poseía gran capital que digamos.

Husmeando en los camarotes, me encuentro con los “Perros”, una pandilla de vándalos habitantes del edificio 19 con quienes he hecho amistad y que me invitaron a invadir su morada. Una lujosa habitación con toda clase de bebidas embriagantes a disposición de Fer, Tony, Néstor, Rodolfo y curiosamente Jesús Salcido. Me invitan un trago a lo cual no me podía negar cuando de pronto escucho ruido de guerra o tal vez de precaución a estribor: Una decena de tiburones o tal vez dos brincando como viles pecesillos (valga la rebusnancia….”de pecera”) a la altura del borde del barco, algo poco usual puesto que yo calculé algunos 15 o 20 metros del barandal al océano.

Observé como Misael, un estudiante del tec se divertía llamando la atención de los carnívoros seres marinos haciéndoles señas y mostrándoles suculentas sobras de carne de los pasajeros tal vez. El filete de pescado empanizado es algo que no puedo resistir, asi que comencé a hacer lo mismo para intentar atrapar unos cuantos tiburones y comerlos cuando de repente me encontré uno de esos remos de canoa con los que le dan vuelta a los chicharrones. Cuando un tiburón saltaba, yo lo golpeaba en el tórax para depositarlo en la cubierta del barco y los cocineros como agradecimiento preparaban un gran manjar para todos los presentes -el cual curiosamente no recuerdo haber probado-.

Luego de eso, "El Wakas" ha decidido darme un tour por el extenso barco que más bien parecía una isla móvil, pues poseía flora y fauna esteparia desde espacios con cactáceas y terracería hasta pequeñas lomas. Recuerdo que en una caja de cartón tipo chicles Trident Néstor tenía “clava’os” 1200 pesos en billetes. Seguimos caminando disfrutando de la brisa marina y ver correr a las liebres y correcaminos…en eso me desperté...





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